miércoles, 17 de junio de 2015

Al pie del andamio

Se inauguró el vigésimo sexto Congreso Nacional de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú. Por el volumen de su militancia –135 mil afiliados– y por su peso en la acción sindical, política y social, el Congreso es un acontecimiento digno de evaluación y examen.
La importancia de la Federación proviene también de su notable papel en la producción, de su protagonismo en las movilizaciones laborales y ciudadanas, y de su aleccionadora relación entre dirección y bases, que rompe una gran amenaza que se cierne sobre el sindicalismo peruano: el burocratismo sindical, mal de muchos en la esfera mundial del trabajo.
El Perú es un país donde los jóvenes están tomando la palabra y las calles. Digno de atención es el hecho de que 35 por ciento de los federados de Construcción tengan entre 22 y 30 años de edad. Son soldados de una batalla histórica por la justicia.
Por su papel de vanguardia en el movimiento obrero, la Federación es también un baluarte de la lucha cívica por los derechos humanos y sociales, por el progreso democrático, por el respeto a la mujer, los jóvenes y los niños.
Esto mismo lo hace blanco del ataque del empresariado antinacional y reaccionario, de los órganos del Estado que trabajan por la impunidad para los corruptos. No es casual que sea la institución cuyos dirigentes son abalados por forajidos y sicarios. La Federación lucha contra la violencia porque sabe de su alto costo en vidas.
Escribí en estos días el prólogo para un libro de Mario Huamán, el Secretario General de la Federación. El volumen se titula Reflexiones para la lucha. Una de mis consideraciones expresa:
“Aparecen ahí los días de setiembre del 2008 en que el entonces presidente Alan García reunía en Palacio a un conjunto de extorsionadores para instarlos a destruir la Federación de Construcción Civil mediante “sindicatos” paralelos y el asesinato de dirigentes auténticos. La recompensa estatal iba a consistir en impunidad y en exclusividad de obras y empleos. Así nació la siniestra etapa del crimen organizado y la inseguridad ciudadana que hoy padece el Perú”.
Al Congreso que hoy se inaugura en el local de la Federación asistirán delegados fraternales de Brasil, Colombia, Uruguay, Chile, Venezuela y otros países.
La Federación de Construcción Civil, afiliada a la CGTP fundada por Mariátegui y reconstruida bajo la dirección de Isidoro Gamarra –discípulo directo del Amauta–, iza en las banderas del Congreso el respaldo al paro nacional del 9 de julio. En sus insignias estará sin duda la imagen de Pedro Huilca, asesinado por orden del dictatorial ladrón Alberto Fujimori.

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