lunes, 4 de abril de 2016

Noche de ronda, no redonda

Escribo a la luz del primer bloque del debate presidencial que se enfocó en la Visión del Perú. Como era previsible, los mejores expositores fueron Verónika Mendoza y Alfredo Barnechea, y la sorpresa mayor la brindó Gregorio Santos, quien salió de la cárcel para enfrentar la polémica.

La candidata Mendoza precisó por qué y para qué el Frente Amplio quiere cambiar el modelo económico que privilegia a unos pocos y perjudica a la mayoría. Hubo durante su intervención un curioso bache. Fue, ¡qué casualidad! cuando dijo: “recuperaremos soberanía sobre nuestros recursos naturales”.

Por supuesto que casi todos los demás candidatos (Keiko Fujimori, Alan García, PPK, Antero Flores-Aráoz) tienen baldones entreguistas.

Santos, el prisionero, señaló que en el Perú oficial y en los candidatos hay un olvido de las ideas y propuestas de José Carlos Mariátegui, Víctor Raúl Haya de la Torre y Jorge Basadre. Fue un acierto.

En más de una ocasión en esta columna y otros medios, he expuesto la idea de que el gran proyecto revolucionario del Perú puede forjarse sobre la base del programa de Mariátegui y el trazado en la segunda edición de Perú: Problema y Posibilidad. (Banco Internacional del Perú, 1978). He aquí párrafos elocuentes:

“El desarrollo económico auténtico implica la ampliación de bienes y servicios pero no es solo eso. Queda definido mejor en términos que eleven los niveles de subsistencia, dignidad y libertad humanas y combatan la pobreza, el desempleo y la desigualdad.

“A estas alturas del siglo XX, ya no es posible cerrar los ojos ante el hecho de que el Estado ha adquirido una importancia que los pensadores liberales del siglo XIX no vislumbraron. Y el Estado no puede ni debe seguir siendo un conjunto de oficinas retardatarias como lo fue antaño, un botín de políticos audaces, un refugio para quienes no hallaron cabida en las luchas de la vida social, o un instrumento fácil para el sucio juego de intereses privados. El Estado debe ser por ahora, y lo será por algún tiempo, un conjunto dinámico de organismos reguladores e impulsores de la vida colectiva.”

Barnechea agarró carne cuando recordó que el gas de Camisea fue malbaratado al capital foráneo. Recibimos por el gas miles de millones de dólares menos que Bolivia. También fue positiva su propuesta de industrialización, sobre la base de la petroquímica, a fin de salir de nuestra tradición primario exportadora.

Alan García volvió a mostrar su cinismo, frente a la andanada de Fernando Olivera, que le enrostró sus delitos con el tren eléctrico de Lima, el negociado con los narcoindultos, el baguazo, el Lava Jato, su respuesta fue el silencio. Sabe sin duda que sus crímenes son indefendibles.

domingo, 3 de abril de 2016

La segunda ola

Los datos de la última encuesta de GfK son terminantes. Verónika Mendoza está en el tercer lugar en la intención de voto: tiene 14 por ciento frente al 16.1 de PPK (en el simulacro de votación, surge un empate: PPK con 17.1, Verónika con 17).

La diferencia es en el ritmo de crecimiento: PPK tenía 15.9 en intención de voto el 1 de marzo, en el sondeo, con 16.1, prácticamente sigue igual. En cambio, Verónika tenía 7.5 el 1 de marzo, el 15 de marzo, llega a 14: casi duplica su porcentaje en diez días.

Ahora se percibe no solo el avance de la candidata del Frente Amplio, sino también el peligro de un triunfo de Keiko Fujimori, que es la enemiga pública número uno de la democracia y la honradez. El quid de la cuestión es que, en el caso de que Verónika pase a la segunda vuelta, todos, o casi todos, los demás candidatos buscarán unirse contra ella. No hay que descartar los “consejos” de cierta embajada.

Me place siempre recordar unos versos del genial poeta y dramaturgo alemán Bertolt Brecht: “Detrás de nosotros queda todo el cansancio de la montaña. / Delante nos aguarda todo el cansancio de la llanura”.

Ahora viene lo más bravo: lograr que Verónika gane en primera vuelta. Pero se necesita sumar votos (por ejemplo, los de Gregorio Santos) y cerrar pactos en estos días mismos. Es un esfuerzo por salvar al Perú de la vergüenza y el saqueo de las grandes empresas nacionales y foráneas (sobre todo chilenas).

Se necesita un esfuerzo por la salvación nacional.
Mais revenons à nos moutons, como escribió Rabelais: “Regresemos a nuestros carneros”. Sin alusiones personales.
La encuesta de GfK, cuyo trabajo de campo transcurrió del 11 al 15 de marzo, no registra, por tanto, el pulso de las dos semanas últimas. Lo que señala es el retroceso de Alfredo Barnechea (11.8 por ciento el 1 de marzo; 9,7 el 11) y de Alan García (en ese lapso cae de 5.8 a 5,5).

Un factor impresionante es el crecimiento de Verónika en provincias, entre los jóvenes y en el sector rural. Insisto: la encuesta ocurrió dos semanas atrás. GfK encuentra que entre el 11 y el 15 de marzo ella creció 8,7 por ciento en el interior. En el Norte en esos cuatro días subió 8,3; en el Centro, 12,5; en el Sur, 11; en el sector rural, 12,9.

El segmento más favorable a Verónika es el de los jóvenes de 18 a 24 años de edad: el aumento ahí fue de 13,8 por ciento.

En cambio, PPK creció solo 0,7 por ciento en el interior en ese periodo. Y eso que el Oriente le dio un aumento de 8,2. En el Centro decreció en 4,9 por ciento. Entre los jóvenes también bajó, 4 por ciento.