jueves, 30 de abril de 2015

El 1º. de Mayo alza la voz

El martes 28 de mayo asistí a una insólita concentración proletaria, en la que se reunieron importantes dirigentes sindicales y líderes del Foro Juvenil de Izquierda y de varias zonas juveniles. El acto fue convocado por la Federación Textil y la Federación de Telefónicos. Se sumaron las federaciones de Mineros y Metalúrgicos, petroleros, pesqueros, de Celima, de EsSalud y otros. Fue un compacto mitin de la vanguardia obrera.
Lo fue no solo en el sentido de la masiva concurrencia, sino también en el lúcido examen de la crisis que padece el sindicalismo peruano y en la postulación de una línea contra el neoliberalismo. El secretario general de un gremio diagnosticó como una causa de la crisis la ausencia de cuadros políticos e ideológicos.
Los organizadores me habían invitado para exponer sobre “El significado del Primero de Mayo”. Perfilé la historia nacional e internacional de esa fecha en que se rinde homenaje a los mártires de Chicago y se trazan también programas de lucha. Sinteticé la energía clasista e independiente del sindicalismo peruano, desde los días del anarquismo hasta la implantada por José Carlos Mariátegui, creador de la CGTP y táctico de la unidad proletaria, con las banderas del socialismo y el antiimperialismo en alto.
En cuanto a la coyuntura política actual, mostré el panorama cuajado de peligros de una izquierda dividida en tres bloques, por obra de un ala que ha querido madrugar a los demás. Sin embargo, expresé, soy optimista. Creo que la izquierda puede pasar a la segunda vuelta, si es que se une y gana aliados. Advertí que en cuanto al “centro” peruano, se requiere separar la paja del grano. Después de todo, PPK se ha definido como hombre “de centro y progresista”.
Los aplausos y las intervenciones que vinieron después, de sindicalistas y estudiantes, revelan que, abajo, en el campo obrero y juvenil, hay un clamor de cambios, y un ansia de unidad con ideas, con principios y con moral.
Los líderes sindicales coincidieron en su repudio a la política neoliberal antisindical aplicada por Fujimori, García, Toledo y Ollanta Humala. Protestas causó la información de que la empresa Topy Top no solo ha despedido a 12 sindicalistas, sino que anuncia el despido de cien más.
Los organizadores condenaron el proyecto de Ley General del Trabajo presentado por congresistas. Señalan que ese texto prolonga los regímenes especiales (exportación no tradicional, agroexportación, services, contratas) que anulan derechos y consolidan el empleo precario.
Este preludio de una nueva etapa sindical peruana concluyó con el canto colectivo del himno internacional de los trabajadores, La Internacional, y un sonoro viva al socialismo.

miércoles, 29 de abril de 2015

Crimen y castigo de Edwards

La expulsión de Agustín Edwards Eastman del Colegio de Periodistas de Chile por su confabulación con la CIA para derrocar al presidente Salvador Allende es merecida y aleccionadora. Esa sanción moral condena al dueño de El Mercurio, el diario más antiguo de Chile, quien, gracias al soborno de 200 millones de dólares, se prestó para la conjura que instaló en el poder a un general asesino y ladrón que mató, torturó y lanzó al destierro a miles de chilenos.
La noticia mueve a reflexión. En primer lugar, el golpe de Augusto Pinochet contra Salvador Allende instaló el primer régimen neoliberal de América. He recordado, por esto, las documentadas páginas de La doctrina del shock. El auge del capitalismo del desastre, el libro de Naomi Klein, que en el 2007 pronóstico la crisis mundial que iba a estallar en el 2008.
El aclamado libro de la joven –y bella– economista canadiense contiene páginas reveladoras sobre el papel de Milton Friedman y los Chicago Boys en los preparativos intelectuales para el golpe fascista en Chile. Relata así cómo, antes del cuartelazo, se crea en Santiago un grupo que se reunía en secreto para elaborar un plan de economía alternativa, neoliberal, comandado por Sergio de Castro, graduado en la Universidad de Chicago.
“Para los Chicago Boys”, dice la autora, “el 11 de setiembre (de 1973, el día del golpe) fue un día vertiginoso”. Sergio de Castro había estado trabajando en contacto con la Marina para elaborar el Plan de gobierno de la Junta militar. El texto se imprimió en los talleres de El Mercurio.
“Antes del mediodía del 12 de setiembre de 1973, los Oficiales Generales de las Fuerzas Armadas que ejercieron funciones gubernamentales tenían el Plan en sus escritorios”, expresa Naomi Klein. (Página 94 del texto en inglés, que una persona desconocida me obsequió desde los Estados Unidos).
Y agrega: “Las propuestas del documento final tienen una asombrosa semejanza con los que hay en Capitalismo y Libertad de Friedman: privatización, desregulación y cortes en el gasto social”.
El mercado libre se instalaba. Las libres matanzas habían comenzado ya en las calles y el Estadio Nacional de Santiago.
Sabido es que el programa neoliberal arruinó a Chile, generó desempleo, hambre y prostitución de menores. El economista y filósofo peruano José Herrera Zavaleta escribe en su notable libro Naomi Klein. Símbolo de la antiglobalización (Lima, 2010):
“El país (Chile) se convulsionaba y como moría mucha gente, esto también era un negocio para el libre cambio, así que privatizaron también los cementerios”.
Pedro Pablo Kuczynski, muy vivo, compró acciones.

martes, 28 de abril de 2015

El poder de la coca

En marzo de 1971, hace casi medio siglo, César Hildebrandt y yo hicimos una entrevista a Víctor Raúl Haya de la Torre, entrevista que conserva, creo, interés histórico y político, y rasgos inesperados de actualidad. El diálogo, peleón, sin complacencias pero con respeto, fue publicado en dos ediciones de Caretas.

Lo traigo a la memoria por un aspecto, que autocríticamente reconozco: la publicación reprodujo escrupulosamente las palabras, pero omitió referencias espaciales, contexto de ambiente. No mencionamos, por ejemplo, la austeridad del mobiliario en esa residencia de Haya, que no era de su propiedad. Se trataba de Villa Mercedes, en Vitarte. Tampoco anotamos la sobriedad del anfitrión, que solo nos brindó un vaso de jugo de naranja.

A primera vista me impresionaron el viejo y macizo escritorio y la estantería, vetusta igualmente, situada a espaldas del político. Exactamente al alcance de sus brazos estaba lo que llamaré el dispositivo Vallejo: libros del poeta y acerca de este, con las huellas de la frecuentación. Los anaqueles estaban combados por el peso de los libros y el paso de los años.

En estos días, a causa del escándalo del narco Gerald Oropeza con personajes del Apra como Facundo Chinguel y otros del entorno de Alan García, se ha recordado que el narcotraficante Carlos Langberg compró, después de muerto Haya, la casa de Vitarte. Él la pobló con muebles del mal gusto típico de los nuevos ricos. Alguna vez vi una imagen de ese nuevo escenario, y comprendí, una vez más, que a veces la antigüedad es clase, y lamenté que no hubiéramos incluido en la entrevista con Haya el paisaje doméstico que lo rodeaba.
La dirección aprista, ya en manos de García, había consentido el negocio de Langberg con la casa. Fue una forma de irrespeto a su jefe y fundador.

Fue, igualmente, la señal de que entre el Apra y los narcotraficantes existen antiguos y constantes vínculos. Alan García y sus secuaces, marcados por la pasión fenicia del dinero (“la plata llega sola”), deberían reconocer y pedir disculpas por la existencia de esa relación con el delito más sucio de la tierra, cuyo crecimiento ha sido favorecido por el aprismo. Deberían también prometer que no reanudarán sus esfuerzos por convertir al Perú, con sus instituciones como el Poder Judicial y la Policía, en un Estado narco, con delincuentes aficionados a los autos de lujo y mercenarios capaces de asesinar por un puñado de dólares.

lunes, 27 de abril de 2015

Humala: sube la baja

La encuesta llevada a cabo por GfK para La República entre el 18 y el 21 de abril, ─es decir, antes de que se revelen las mentiras y los abusos policiales contra los agricultores de Islay─ demuestran que el país opina que los opositores al proyecto Tía María tienen razón.

Resulta claro que si la consulta se hubiera realizado después del 23 de abril, la opinión pública se hubiera mostrado mucho más adversa al proyecto, pues en esa fecha se reveló que el jefe de la Policía de Arequipa, general Enrique Blanco, había mentido al afirmar que el agricultor Victoriano Huerta, victimado de un balazo, había muerto por una caída.

Se puede suponer asimismo que si el sondeo se hubiera practicado después del 23, la baja en la aprobación de Humala hubiera sido más pronunciada. En los datos publicados ayer, se ve que el índice de desaprobación del presidente sube cuatro puntos en un mes, de 68 a 72 por ciento.
El índice de desaprobación de Nadine Heredia sube un punto, de 67 a 68 por ciento. No se entiende el sentido de la pregunta sobre la esposa de Humala: “¿Aprueba o desaprueba el desempeño de Nadine Heredia?”. ¿Cuál desempeño? ¿El de aparecer sonriendo?
La encuesta de GfK gira en buena parte en torno a la actuación de Pedro Cateriano como presidente del Consejo de Ministros y abre un abanico de preguntas sobre Tía María y, en general, sobre el papel de la minería en la economía y la vida nacional.

Aunque 45 por ciento de los encuestados no está de acuerdo con que se haya nombrado a Cateriano para ese cargo, el 59 por ciento, aprueba su actitud dialogante ─más bien complaciente─ con partidos diversos.

Esta interrogación es conceptualmente importante. Sus resultados son dignos de recordar. Sobre el proyecto Tía María, el 51 por ciento considera que va a contaminar y que las acciones que plantea la minera no son suficientes para evitarlo. Por eso otorga la razón a los pobladores de la zona. Solo 32 por ciento cree que la minera tiene razón.

Igual 51 por ciento desaprueba las amenazas de Cateriano de detener y denunciar a quienes realicen disturbios en Arequipa. Como ya sabemos, las bravatas del premier se tradujeron en balas y muerte, en una tragedia que exige investigación y castigo.

En el ámbito conceptual, la encuestadora inquirió sobre el papel de la minería en el Perú. Un abrumador 75 por ciento opinó que “la minería es importante pero se debe desarrollar junto con otras áreas de la economía”.

La opinión sobre el papel excesivo y excluyente de la minería es ahora compartida hasta en el Banco Mundial. En las páginas del Mercurio Peruano, de fines del Siglo XVIII, se percibe ya ese encadenamiento deformador.

domingo, 26 de abril de 2015

1°. de Mayo como frente único

Escribo esta columna no solo por conciencia y deber, sino obedeciendo a requerimientos sindicales y estudiantiles, que desean conocer mi opinión sobre la coyuntura laboral y política. La masiva jornada de lucha del 8 de abril, convocada por la CGTP, ha abierto la cortina de una etapa social nueva. El gran preludio fue el movimiento de los jóvenes contra la “Ley Pulpín”.

La convocación empezó con una invitación de la Federación Textil y otras organizaciones sindicales a un conversatorio sobre el significado del 1°. de Mayo. El acto será en el local de la Federación Telefónica (jirón Talara 751), el martes 28, a las 5:30 p.m. Estudiantes de San Marcos y Villarreal me han pedido exponer sobre la historia y la actualidad de los trabajadores peruanos.

No puedo abarcarlo todo aquí. Sobre la historia proletaria he escrito más de un artículo y ensayo, desde que, a los 20 años de edad, edité El periódico El Metalúrgico, órgano del Sindicato Metalúrgico de La Oroya.

Sobre el presente pesan tres preocupaciones centrales: la ola de despidos de dirigentes sindicales; la vigencia del Decreto Supremo 013 que permite a las empresas los despidos colectivos, si se reducen sus ganancias; el asesinato programado de dirigentes de construcción civil.

Coincido en ese sentido con la plataforma de lucha de la CGTP, la cual exige el aumento de la remuneración mínima vital y el rechazo a la nueva ley de trabajo juvenil. Me alegra que esa central reclame una nueva Ley General del Trabajo, para la cual prepara su propio proyecto.
En el campo de la política, teniendo a la vista las elecciones del 2016 tengo una percepción alentadora, que no proviene de grupillos intelectuales, arbitrarios y soberbios. Por lo menos desde enero, gracias a mis vínculos con las bases del movimiento obrero y popular, sé que ese sector no convoca la simpatía de abajo, ni moviliza a las masas.

Algunos compañeros defienden su punto de vista atribuyendo errores y hasta tonterías a quienes no los acatan. Afirman, por ejemplo, que esos sectarios afirman que lo importante no es la unidad, sino los principios. No conozco a nadie que propugne esa insensatez. Se busca la unidad, pero con principios. Entre estos se exige la ética. Hay, en el lado de Salomón Lerner, alguien que ha sostenido que Yehude Simon “puede servir para ampliar los aliados tanto como se pueda”.

Otro desatino atribuido a los no seguidores es que estos creen que el debate es sobre las luchas populares y no sobre las elecciones. Ignoro quién mantiene tal majadería. No hay contradicción entre lucha popular y lucha electoral.

¿Qué les pasa? ¿Quieren arrastrar a toda la izquierda y a los trabajadores a un previsible naufragio? Me niego a aceptarlo. Yo deseo la unidad entre distintos, pero sin trampas.

viernes, 24 de abril de 2015

Las balas no son argumento

El gobierno de Ollanta Humala no quiere escuchar la voz del pueblo. Para acallarle acude una vez más a las balas. Ayer, una marcha de protesta contra el proyecto minero Tía María fue atacada a balazos, con el resultado de un agricultor muerto y una veintena de heridos.
El muerto es Victoriano Huayna, de 61 años de edad. La necropsia practicada en el cadáver indica que el impacto de la bala que lo mató sería compatible con un fusil AKM. Esto desmiente la afirmación del jefe de la Policía de Arequipa, general Enrique Blanco, quién había afirmado que en el enfrentamiento, ayer, de los pobladores de Islay con la fuerza pública esta no empleó balas ni perdigones.
En fuentes oficiales se había asegurado que el premier Pedro Cateriano había ordenado que los policías no emplearan armas de fuego. Si esto es cierto, quiere decir que alguien, ubicado en el mismo foco del poder, da contraórdenes, que ellas sí se cumplen.
La desatención del gobierno central y la desinformación policial añaden leña al fuego. En Arequipa y Mollendo se han producido ya masivas marchas de protesta. La ira popular se extiende a otras zonas del sur, particularmente a Puno.
El jueves 16 de abril publiqué mi columna con el título de: “Con Arequipa no se juega” a propósito del conflicto provocado por la Southern para defender su proyecto minero que tanto daño puede causar al medio ambiente y a la agricultura mistiana. Si Palacio busca encubrir el crimen de Islay y desatender el reclamo contra Tía María me temo que escribiré otra columna, titulada “Con el sur no se juega”.
La tragedia del miércoles 22 en Islay tiene sus raíces en la ceguera neoliberal del régimen, que cree que el arte de gobernar consiste en ser atento y seguro servidor de la gran empresa, nacional o extranjera.
Esa línea de conducta puede conducir a una exasperación del descontento y la cólera ciudadana.
Cuando solo falta poco más de un año para que Humala abandone el sillón presidencial, el carácter derechista de su gobierno se acentúa. Creciente es la ola de despidos en la industria, estimulada por el Ministerio de Trabajo. La empresa textil Topy Top despidió hace pocas semanas a Amed Albújar, secretario de Defensa del sindicato. Ahora acaba de despedir a 12 trabajadores más, varios de ellos con más de 15 años de trabajo en ese emporio de confecciones y de exportación.
Señor Presidente de la República: con balas y despidos no se resuelven los problemas. Además, recuerde: las balas no son argumento. No convencen.

martes, 21 de abril de 2015

Un bloque para un frente

Sergio Tejada, el congresista de la Megacomisión que Alan García detesta, ha anunciado la creación del Bloque Nacional Popular, un conjunto de organizaciones regionales y sociales que aspira a ayudar en la tarea de forjar la unidad del pueblo. Lo ha hecho en un concurrido acto público.
La gran tarea de la coalición recién nacida consiste, según explicó Tejada, en: “convertirse en un instrumento político para la forja de la unidad más amplia de nuestro pueblo”.
En el Bloque se inscriben congresistas desengañados por la apostasía de Ollanta Humala respecto a principios nacionalistas, así como cuadros jóvenes del movimiento popular, deseosos de encontrar un camino para unir a las fuerzas nacionalistas y progresistas, que conduzca a la transformación social que el Perú requiere.
Me alegra el surgimiento de ese segundo frente de la izquierda peruana. La Coordinadora, con Yehude Simon y Salomón Lerner, no podría ser denominada enteramente de izquierda. Me alegra, repito, esa novedad porque indica que se están movilizando fuerzas políticas radicales que buscan actuar organizadamente y aspiran a ser parte de un frente popular. Este Bloque se suma al otro de Tierra y Libertad que dirige Marco Arana.
La presencia de Tejada al frente del Bloque es prometedora. Se trata del congresista que se ha enfrentado con las armas de la verdad y la honestidad a la corrupción encarnada por Alan García. Es, además, un político joven, en un país donde la vieja guardia de la izquierda ha demostrado limitaciones intelectuales y orfandad de cuadros, y debiera ya, como aconseja Héctor Béjar, jubilarse. Encarna Tejada el sentido ético que tanta falta hace en nuestra escena política.
Así como en el nombre del movimiento de Marco Arana y Marisa flamean ecos de las banderas de la Revolución Mexicana, en la partida de nacimiento del Bloque siento reflejadas ideas germinales de Antonio Gramsci, el héroe del marxismo italiano, quien fue encarcelado y torturado por el fascismo, y negado a la vez por el PC, que él había contribuido a crear en ruptura con la socialdemocracia.
En más de una ocasión he recordado la escena de televisión en Canal 5 en que el entrevistador Humberto Martínez Morosini preguntó, con sorna, a Alfonso Barrantes: “¿Usted, doctor Barrantes, sigue creyendo en la revolución?”.
La respuesta, fulgurante, fue:
—Vea, amigo Humberto, en el Perú, un gobierno honesto ya sería una revolución.
El surgimiento del Bloque, con su horizonte unitario, debería ayudar a debatir, unir y luchar, a las fuerzas del progreso.

lunes, 20 de abril de 2015

Una derecha impopular

La encuesta de El Comercio-Ipsos publicada ayer confirma que la derecha peruana no cuenta con la aprobación ciudadana. El porcentaje más alto, el de Keiko Fujimori, no alcanzaría para una victoria en primera vuelta.
A la pregunta: “si mañana fueran las elecciones presidenciales, ¿por quién votaría?”, el 32 por ciento respondió por la señora Fujimori. El 14 por ciento fue para PPK, 11 para Alan García y 7 para Alejandro Toledo.
García, que tiembla de miedo por la inhabilitación electoral que lo puede castigar por sus actos de corrupción, aparece inhabilitado por la opinión pública. En el supuesto de que él y Keiko Fujimori pasaran a segunda vuelta, la victoria de este sería aplastante: 48 por ciento para ella y 21 para él.
En el caso de que hubiera ese segundo round entre los dos personajes, un 24 por ciento votaría blanco o viciado. En esa cuarta parte de inconformes hay, creo, un voto enmascarado.
Notable y aleccionador es el hecho de que 23 por ciento considere que entre las enumeradas ninguna opción es realmente buena. Eso indica, en el fondo, que por lo menos una cuarta parte de los encuestados cree que otra candidatura es posible.
Una sorpresa de la consulta es que la pareja presidencial ha detenido su caída en picada. Ollanta Humala sube de 22 por ciento en marzo a 25 por ciento en abril. Nadine Heredia, que se había hundido a 16 por ciento en febrero y 18 por ciento en marzo, logra 24 por ciento en abril.
La que no sube en aprobación es Ana María Solórzano, presidenta del Congreso gracias a la presión de la señora Heredia. La presidenta del Legislativo desciende de 17 a 15 por ciento.
También en 15 por ciento queda Alonso Segura, ministro de Economía, el neoliberal que fue funcionario del FMI y que no consigue reanimar la economía.
Resulta bien parado Pedro Cateriano, presidente del consejo de Ministros: aunque solo 16 por ciento aprueba su gestión, el 63 por ciento considera que el Congreso le debe dar el voto de confianza. O sea que solo una pequeña minoría de los encuestados lo aprueba, pero una abrumadora mayoría opina que el Congreso sí lo debe aprobar.
La actitud condescendiente pueda deberse a la opinión dialogante del premier con partidos y sectores sociales –no con los agricultores del valle de Tambo–. La verdad es que Cateriano confirma en sus amabilidades con Alan García que ambos comparten una causa común: la defensa de las transnacionales, sobre todo de la gran minería, sin que importen los dañosambientales y la ruina de la agricultura.

domingo, 19 de abril de 2015

Moral y moraleja política

Circula en las redes electrónicas una carta de Héctor Bejar que encierra verdades históricas sobre la izquierda peruana pero también sobre su presente, con una propuesta tajante sobre sus deberes de hoy.
Antes de glosar puntos esenciales de ese texto, con los cuales coincido, creo necesarias algunas reflexiones personales. En nuestro país ha surgido una Coordinadora de izquierda y progresistas, que se ha apresurado a aparecer sin haber agotado esfuerzos unitarios. La táctica de madrugar respecto a los demás es una treta típica de maquiavelos de bolsillo.
Otro aspecto criticable de esa Coordinadora podría pintarse con esta frase: No están todos los que son, ni son todos los que están. ¿Cómo justificar el papel descollante ─de presidenciable según Salomón Lerner Ghitis─ de Yehude Simon?
Es nadie menos que el premier de Alan García, que presidió el baguazo. Antes fue director de Cambio, semanario de fanático extremismo guerrillerista, y congresista de PPK y después de Alejandro Toledo.
Hay quienes desvían la atención fingiendo que quienes criticamos esa presencia estamos personalizando el debate. Olvidan que la moral es un principio inconmovible que la izquierda peruana aprendió con José Carlos Mariátegui y César Vallejo.
El otro lado de la cuestión es que ese personaje no atrae votos, sino que los aleja.
Parece ser que la inclusión de Simon obedece a que su partido, el Humanista, tiene inscripción electoral. Si esto es decisivo, ¿por qué no aliarse con Tierra y Libertad, el partido de Marco Arana, Verónika Mendoza, Marisa Glave y Pedro Franke y con fuerza de masas en algunas regiones del país?
Felizmente, dicho partido está empeñado en unirse con organizaciones sociales y con partidos, que, como ha expresado Marco Arana, “no renuncien a principios fundamentales para sustituirlos con decisiones pragmáticas y oportunistas”.
Reproduzco enseguida fragmentos de la carta de Béjar:
“La revolución debe empezar en nosotros. Si no somos ejemplo, no somos nada.
“Si realmente queremos algo positivo propongo lo siguiente:
“Que cada partido anuncie un cronograma de renovación de cargos directivos en el corto plazo prohibiendo la reelección de dirigentes.
“Que todos los partidos y grupos convoquen a una inscripción ordenada y general de los hombres y mujeres que se autodefinen de izquierda.
“Que haya en todo el país elecciones democráticas y primarias para la nominación de candidatos a los procesos electorales que se avecinan, incluido el presidencial.
“Que el Frente Amplio de Izquierda publique el cronograma de inscripción y de organización hacia las elecciones primarias.”

viernes, 17 de abril de 2015

La justicia nos absuelve

Ayer nos llegó la resolución del Fiscal David Tapia Santisteban expedida el 26 de marzo, resolución que envía al archivo definitivo la denuncia penal que José Lolas, director de La Primera apócrifa, presentó contra Cecilia Altez y contra mí.
La decisión forma parte de un proceso judicial con acento político.
La opinión pública sabe que en mayo del año pasado, un tribunal del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) nos prohibió seguir empleando el título de La Primera, que habíamos adoptado y prestigiado desde julio de 2007.
Eso nos obligó, so pena de altísimas multas, a cambiar de nombre, no de esencia.
En junio del 2014, Lolas lanzó, bajo su dirección, su versión de La Primera. El único columnista con que contó, desde el primer número, fue Rolando Breña Pantoja, máximo dirigente de un partido de izquierda.
Algunas personas creían que se trataba de un capricho personal de Lolas. Desde el primer momento supimos, y lo dijimos, que detrás de la movida estaba Alan García, deseoso de eliminar y suplantar al único diario que se enfrentaba sin tapujos a su pasado vergonzoso y su pretensión reeleccionista.
La línea del periódico alanista demostró que teníamos razón, que sus páginas solo servían para defender a García, calumniar a la entonces alcaldesa Susana Villarán y evitar pronunciarse sobre graves problemas nacionales y continentales.
Uno de los puntos de su campaña consistió en reclamar cárcel para la señora Cecilia Altez, gerenta de nuestro diario, y para mí.
El infeliz experimento solo duró nueve meses.
La resolución de la Primera Fiscalía Especializada en Delitos Aduaneros y Propiedad Intelectual es contundente:
“Este Despacho Fiscal, al amparo de lo dispuesto por los artículos 1,5,94 inciso 2º del Decreto Legislativo Nº 052, Ley Orgánica del Ministerio Público, el articulo 12 del Reglamento de las Fiscalías Especializadas de Prevención de Delitos y en el art. 139 inc. 03 de la Constitución Política del Perú: Resuelve: NO HABER MÉRITO PARA EJERCITAR ACCIÓN PENAL CONTRA Cecilia Altez Navarro, en calidad de gerente general de la empresa Editorial Nilai S.A.C, y Edmundo Dante Lévano La Rosa, por la presunta comisión de delito Contra los Derechos Intelectuales Contra la propiedad industrial (infracción del Derecho de Marca) y contra los Derechos de Autor y Conexos, en la modalidad de distribución de obra mediante venta sin autorización de sus titulares; en agravio de la empresa Servicios Generales de Asesoría y Administración S.A, representado por José Yusof Lolas Miani; disponiéndose el archivo definitivo de los actuados”.

jueves, 16 de abril de 2015

¡Con Arequipa no se juega!

El presidente del Consejo de Ministros, Pedro Cateriano, ha anunciado que en el caso Tía María actuará “con la ley en la mano”. Quizá se refiere a la ley del embudo, porque ayer, apenas se apagaron los ecos de su discurso, fue detenido uno de los dirigentes de la amplia mayoría del pueblo de Islay que se opone al proyecto minero de la Southern. Jesús Cornejo Reynoso, agricultor presidente de la Junta de Usuarios del Valle de Tambo, está preso en Seguridad del Estado de Arequipa.
Al gobierno de Ollanta Humala, que defiende con ira a la empresa, se le ha ido la mano –no precisamente con la ley–. No debió olvidar que los dirigentes locales que se oponen a Tía María fueron elegidos alcaldes en las recientes elecciones municipales. Debe tener presente, además, que el movimiento en contra de la mina y en pro del agro tradicional y próspero del valle de Tambo responde a intereses y tradiciones arraigados de todo Arequipa.
El presidente Humala y su premier no han tomado en cuenta la amplia solidaridad del pueblo de Arequipa con los pobladores de Islay. Al impedir, ayer, que una delegación de sindicalistas de la Ciudad Blanca viaje a la zona del conflicto, ha exacerbado los ánimos.
Los gobernantes revelan con esto que no conocen el potencial de protesta que desde el siglo XX se ha manifestado en la tierra de Mariano Melgar y de Teodoro Núñez Ureta.
En 1950, con una rebelión inesperada dirigida por la izquierda mistiana, el pueblo derrotó al ejército de la dictadura de Odría. En 1955, otra explosión popular arequipeña derrocó al tiránico ministro Alejandro Esparza Zañartu, quien aparece con el apodo de Cayo Mierda en la novelaConversación en la Catedral. En su libro El pez en el agua, el Premio Nobel cita, sin mencionarme, la entrevista que hice a Esparza para Caretas.
Vargas Llosa es amigo de Cateriano, con quien comparte el credo neoliberal. Su toma de posición en un conflicto cuyo fondo desconoce me recuerda los días en que se solidarizó con la invasión yanqui a Irak reprochando a Sadam Husein “el cinismo” de negar que poseía armas de destrucción masiva.
¿Cómo sabía Vargas Llosa que el dictador iraquí sí contaba con esas armas? Se fió del poder mediático imperial. Como se sabe, el propio ministro de Defensa de los Estados Unidos, Colin Powell, confesó después, avergonzado, que la CIA lo había engañado al respecto.
Ahora, el escritor comete, de nuevo, el pecado irracional de la credulidad. Antes le creyó al Tío Sam, ahora adopta el cuento de Tía María.
Humala y Cateriano deben actuar sin violencia en Arequipa. Ahí hay una historia por asimilar.
La moraleja es: ¡Con Arequipa no se juega!

miércoles, 15 de abril de 2015

Discurso para la historia

Hay ocasiones en que la palabra –exclusividad de la especie humana– adquiere consistencia de historia. La oración del puneño José Domingo Choquehuanca a Bolívar es un caso. El discurso del presidente de los Estados Unidos Abraham Lincoln en Gettysburg es otro. El de Raúl Porras en contra del aislamiento de la Cuba revolucionaria es imperecedero ejemplo. Hoy pude leer con detenimiento la intervención de Raúl Castro, presidente de Cuba, en la Séptima Cumbre de las Américas, y tengo la convicción de que su texto habla desde la historia y para la historia.
Sin ser un compendio histórico, el discurso de Castro marcó hitos y abrió horizontes sobre el proceso histórico no solo de Cuba. Recordó, por ejemplo, que en 1800, en los Estados Unidos se pensó en agregar a Cuba a la Unión del Norte y que en el siglo XIX surgió allí la Doctrina del Destino Manifiesto, “con el propósito de dominar las Américas y el mundo”.
Frente a ese impulso expansionista, José Martí, el héroe de la independencia de Cuba, escribió, semanas antes de su sacrificio, que su lucha por la independencia de Cuba debía servir para defender la independencia de toda Nuestra América.
Reveló el presidente cubano aspectos poco conocidos de la agresión estadounidense contra su país. Recordó, así, que en abril de 1960, apenas un año después del triunfo de la revolución, “el subsecretario de Estado Lester Mallory escribió en un perverso memorando -y no encuentro otro calificativo que darle. Este memorando fue desclasificado decenas de años después; cito algunos párrafos: ‘(…) la mayoría de los cubanos apoya a Castro. No hay una oposición política efectiva. El único medio previsible para restarle apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las penurias económicas, debilitar la vida económica (…) y privar a Cuba de dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno’”.
El dirigente cubano trazó luego el itinerario de sacrificio y lucha de Cuba, pero también sus logros y su firmeza socialista. Otro aspecto de su oración fue el repaso de su solidaridad con otros pueblos, en particular con Puerto Rico.
El gran abrazo hemisférico se expresó en estas palabras:
“Las relaciones hemisféricas, en mi opinión, han de cambiar profundamente, en particular en los ámbitos político, económico y cultural; para que, basadas en el Derecho Internacional y en el ejercicio de la autodeterminación y la igualdad soberana, se centren en el desarrollo de vínculos mutuamente provechosos y en la cooperación”.

martes, 14 de abril de 2015

Agarrando carne

El domingo último escribí una columna sobre la llamada Coordinadora de la Unidad de la Izquierda y el Progresismo en que expresaba mi malestar ante personajes ahí prominentes. Lo que dije sobre Yehude Simon, Salomón Lerner y Rolando Breña fue apenas una síntesis, con hechos probados (a los que puedo agregar otros). Hechos probados, no desmentidos.
Algunos de los afectados me han respondido por medios electrónicos, sin mencionar mis denuncias.
Alberto Adrianzén esquiva en un texto mi toma de posición, dictada por una larga experiencia. Él prefiere recurrir al insulto. Escribí el domingo: “Existe sin duda un afán puramente electoral en algunos sectores y personajes de la Coordinadora. El sueño de estos es calentar asientos (y billetes) en el Congreso”. Aludí, pues, a algunos sectores y personajes. Adrianzén da a entender que yo me referí a todos los candidateables de la Coordinadora.
Curiosa amnesia parcial y escamoteadora de Adrianzén, que lo lleva a olvidar todo mi texto, escogiendo solo un párrafo para desfigurarlo. Su desmemoria lo hace olvidar que Salomón Lerner declaró en una entrevista televisual que su Coordinadora tendrá elecciones primarias, que elegirán a su candidato presidencial. Uno de los candidatos, precisó, será el líder del Partido Humanista, Yehude Simon.
¿Por qué tiembla Adrianzén “de sorpresa e indignación” ante un texto que expresa realidades, desde un punto de vista independiente, preocupado por los intereses de los trabajadores y de todo el pueblo?
Más moderada es la reacción de Tapia, quien afirma que la Coordinadora da nacimiento “al centro-izquierda que representa al progresismo”. También él omite referirse, entre otras cosas, al grupo de izquierda, que, encabezado por Salomón Lerner, se entrevistó con PPK en la casa de este. No se oye, padre.
En su difundida entrevista, Lerner expresó que él se considera “más de centro izquierda… Queremos ser un gobierno de centro izquierda, no de izquierda solamente”.
Esto me lleva a restregar la frase de PPK, quien se define como de centro. Francisco Umbral, el gran columnista español, publicó en su libro Diario de un snob (1973) esta frase que pinta por adelantado la realidad política del Perú de hoy:
“Parece que al fin hemos encontrado un camino político: el centrismo. El centrismo madrileño es una derecha que no se atreve a decir su nombre, pero tampoco hace falta que lo diga, porque está bastante claro”.
No debemos olvidar que Dionisio Romero, el señor del Banco de Crédito, se reclamó “de izquierda”.

lunes, 13 de abril de 2015

Vallejo, militante obrero

El siguiente texto, redactado en 1968, fue publicado en julio de 1969 en el voluminoso Homenaje Internacional a César Vallejo, editado por la revista limeña Visión del Perú que dirigía Carlos Milla Batres. Tiene el texto reflejos de tensiones de otro tiempo. En esa época no se conocía el teatro de Vallejo, creado en los años 30 y que asimilaba recursos teatrales introducidos en la Rusia soviética y en la Alemania de Weimar en los años 20 y que bien podría ser considerado “stalinista”.
A los 30 años de la muerte de César Vallejo subsisten algunas dudas sobre sus convicciones y filiación políticas. Personas tan responsables como Georgette de Vallejo sostienen que Vallejo fue comunista por disciplina, pero trotskista por convicción y temperamento. En esta nota ofrecemos una prueba documental sobre la militancia comunista del poeta.
“Vallejo –dice Georgette- si bien no participaba del trotskismo por disciplina, no menos creía por entonces en sus convicciones, sin exceptuar las del terrorismo como decisivas e irremplazables en el terreno de la acción revolucionaria vencedora”.
Lamentamos que la incertidumbre acerca de la militancia política de Vallejo provenga, precisamente, de la persona con quien más íntimamente vivió el genial autor de Trilce. El poeta Hans Magnus Enzensberger, en su epílogo de la traducción al alemán de la poesía de Vallejo, manifiesta asimismo su incredulidad al tratar sobre la ideología política de Vallejo. “Parece dudoso –dice- que haya sido alguna vez miembro del Partido. Jamás hubiese sido (Vallejo) un comunista del agrado de los comunistas”.Juan Larrea también ha fantaseado mucho hablando sobre las fechas y el carácter de la filiación revolucionaria de Vallejo. Pero es la propia viuda del poeta quien se ha encargado de poner en claro hasta dónde llegó la militancia partidaria de Vallejo en Francia, donde ejerció la enseñanza en célula clandestina de París, y en España, donde se inscribió en el partido marxista español en 1931. Sin embargo la viuda de Vallejo omite llamar las cosas por su nombre: los partidos marxistas en que milita César Vallejo son: el Partido Comunista de Francia, el partido que iba a ser el de los 75 mil fusilados durante la resistencia antinazi, y el Partido Comunista de España, el partido de Dolores Ibarruri. La Pasionaria, partido de la primera resistencia contra la agresión fascista en Europa.
Lo que deseamos dejar en claro es la militancia del poeta en ambos partidos, lo cual significó su participación en una organización de base, y la aplicación, profundización y difusión de su línea en plena clandestinidad, lo cual relieva la alta conciencia política y moral de Vallejo.
“Ya provisto de una base mínima de conocimiento marxista –agrega Georgette- Vallejo viaja de frente a la Unión Soviética (oct/nov de 1928). Al principio de noviembre está de regreso. No disimula el impacto que le ha causado esta realidad marxista, de la que había dudado casi por entero”.
El documento que más adelante reproducimos prueba la fecha y el carácter de la filiación de Vallejo al movimiento comunista, subrayando que esta última se adscribe directamente al Partido Socialista del Perú, fundado por José Carlos Mariátegui, quien en el momento de su muerte quería rebautizar con el nombre que le correspondía: Partido Comunista Peruano.
Pero antes de reproducir ese texto, creemos indispensable fijar algunos contornos de la realidad mundial y de la situación del movimiento comunista, en el momento en que Vallejo se inscribe en sus filas.

domingo, 12 de abril de 2015

Perfil de un frente


Se ha construido ya la Coordinadora de la Unidad de la Izquierda y el Progresismo. Susmiembros son los mismos que figuraban desde hace meses, y que tienen entre sus líderes a personajes discutibles: Yehude Simon, quien en los días del baguazo fue premier de Alan García; Salomón Lerner Ghitis, expremier de Ollanta Humala y, antes, conciliador comunicacional con el fujimorato; Rolando Breña Pantoja, secretario general de Patria Roja y cómplice de Alan García en el fracasado proyecto de eliminar y suplantar a nuestro diario.
El proyecto no se agota, felizmente, allí. Breña es el responsable y portavoz de Patria Roja, pero no representa a todo su partido. El Humanista de Simon es apenas un marbete. Lerner encabeza un grupo que su compañero Carlos Tapia ha definido como “un colectivo”.
También se alinean en la Coordinadora el Partido Comunista Peruano, el Movimiento de Afirmación Social y diversos grupos de izquierda.
Esto permite esperar que en el seno de la Coordinadora surjan esfuerzos por borrar sus vicios de cúpula y propiciar métodos internos en que manden las bases.
Existe sin duda un afán puramente electoral en algunos sectores y personajes de la Coordinadora. El sueño de estos es calentar asientos (y billetes) en el Congreso.
Solo así se explica que en el periodo formativo de la Coordinadora sus promotores hayan aceptado acercamientos con Pedro Pablo Kuczynski, ciudadano estadounidense y eslabón local del imperialismo norteamericano. La revista Caretas publicó en su edición del 19 de marzo, página 14, este dato:
“PPK se reunió hace algunos días en su casa con una delegación de izquierda encabezada por el ex primer ministro nacionalista Salomón Lerner Ghitis.”
Ninguno de los aludidos desmintió ese hecho. Pocos días después, PPK se definió como un político “de centro”, en declaración que causó estupor y risa.
¿Creía PPK (y algún mílite de la Coordinadora) que el entreguista expremier de Toledo podía aparecer en una conjetural coalición “de centroizquierda”?
Como se decía en mis tiempos, “no por mucho madrugar amanece más temprano”. La Coordinadora no ha realizado un esfuerzo intenso de unidad con otras fuerzas de izquierda y progresistas y de esclarecimiento interno que elimine aprontes de repartija.
Ayer conversé por teléfono con Mario Huamán, el dirigente de la CGTP y de Construcción Civil. Le pregunté si la central obrera era miembro de la Coordinadora. Me dijo que no hay un acuerdo al respecto y que su posición personal propone ampliar lo más posible la unidad de la izquierda.
Hay, pues, mucho pan por rebanar y mucho ladrillo por enfilar.