domingo, 12 de abril de 2015

Perfil de un frente


Se ha construido ya la Coordinadora de la Unidad de la Izquierda y el Progresismo. Susmiembros son los mismos que figuraban desde hace meses, y que tienen entre sus líderes a personajes discutibles: Yehude Simon, quien en los días del baguazo fue premier de Alan García; Salomón Lerner Ghitis, expremier de Ollanta Humala y, antes, conciliador comunicacional con el fujimorato; Rolando Breña Pantoja, secretario general de Patria Roja y cómplice de Alan García en el fracasado proyecto de eliminar y suplantar a nuestro diario.
El proyecto no se agota, felizmente, allí. Breña es el responsable y portavoz de Patria Roja, pero no representa a todo su partido. El Humanista de Simon es apenas un marbete. Lerner encabeza un grupo que su compañero Carlos Tapia ha definido como “un colectivo”.
También se alinean en la Coordinadora el Partido Comunista Peruano, el Movimiento de Afirmación Social y diversos grupos de izquierda.
Esto permite esperar que en el seno de la Coordinadora surjan esfuerzos por borrar sus vicios de cúpula y propiciar métodos internos en que manden las bases.
Existe sin duda un afán puramente electoral en algunos sectores y personajes de la Coordinadora. El sueño de estos es calentar asientos (y billetes) en el Congreso.
Solo así se explica que en el periodo formativo de la Coordinadora sus promotores hayan aceptado acercamientos con Pedro Pablo Kuczynski, ciudadano estadounidense y eslabón local del imperialismo norteamericano. La revista Caretas publicó en su edición del 19 de marzo, página 14, este dato:
“PPK se reunió hace algunos días en su casa con una delegación de izquierda encabezada por el ex primer ministro nacionalista Salomón Lerner Ghitis.”
Ninguno de los aludidos desmintió ese hecho. Pocos días después, PPK se definió como un político “de centro”, en declaración que causó estupor y risa.
¿Creía PPK (y algún mílite de la Coordinadora) que el entreguista expremier de Toledo podía aparecer en una conjetural coalición “de centroizquierda”?
Como se decía en mis tiempos, “no por mucho madrugar amanece más temprano”. La Coordinadora no ha realizado un esfuerzo intenso de unidad con otras fuerzas de izquierda y progresistas y de esclarecimiento interno que elimine aprontes de repartija.
Ayer conversé por teléfono con Mario Huamán, el dirigente de la CGTP y de Construcción Civil. Le pregunté si la central obrera era miembro de la Coordinadora. Me dijo que no hay un acuerdo al respecto y que su posición personal propone ampliar lo más posible la unidad de la izquierda.
Hay, pues, mucho pan por rebanar y mucho ladrillo por enfilar.

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