martes, 27 de octubre de 2015

Foto errada; vínculo real

Jorge del Castillo, con el poder que ejerce en los medios, ha armado un escándalo y lanzado amenazas contra el diario UNO y contra mí, por un error cometido en nuestra edición de ayer, en la cual presentamos a la esposa de su hijo Manuel como si fuera la narcotraficante canadiense Gia Rogers. Reconocemos el error y pedimos disculpas. Pero la verdad es que la “burrier” sí estuvo en la fiesta aludida, y que, además, es amiga de Manuel del Castillo.

Varias fotos demuestran esa vinculación, de modo que la escandalera del “tío George” más parece una cortina de castillos artificiales que un auténtico grito de indignación.

El dirigente aprista no puede borrar con su ataque el hecho probado de que su jefe, Alan García, y otros miembros de la cúpula aprista están comprometidos con el narcotráfico, como se demuestra en el caso de los narcoindultos. Ese es un grave daño moral al Apra y los apristas, daño que Del Castillo calla y encubre.
Conocido es que la canadiense intentó sacar un alijo de 12 kilos con 610 gramos de cocaína camuflados en seis botellas. Por esa razón estuvo encarcelada 27 meses. Ignoramos por qué razón goza de semilibertad, a pesar de la gravedad de su delito. Personas enteradas nos indican que en la Fiscalía de la Nación está pendiente su proceso.

Esta no complica necesariamente a la familia Del Castillo, pero el error cometido por nuestro diario y el aparatoso escándalo de Del Castillo puede abrir la puerta a un interés acentuado por los vínculos realmente existentes entre los familiares del líder aprista y la narco canadiense.

Admitir un error no significa pasar la esponja sobre la presencia de la canadiense en la fiesta familiar de Del Castillo. Es evidente que algún miembro de esta la invitó. Quizá Manuel, quien aparece en una foto del álbum familiar con la joven europea. Allí no hay error posible. Sería bueno que Jorge del Castillo, en lugar de proferir amenazas, explique el origen de tan alegre amistad.

Para los periodistas reconocer un error es un principio de ética. En general, la prensa de derecha aquí y en todo el mundo es la prensa que calla, la prensa que miente y que calumnia, y que jamás pide disculpas.
Nosotros reconocemos el error y pedimos disculpas, pero no renunciamos a buscar la verdad de fondo, aquella que atraviesa la historia y que no se puede acallar con amenazas y procesos judiciales.

Acá, en un diario que el Apra quiso suplantar y eliminar, no nos mueve el odio a las personas, sino a un sistema, a la corrupción, el enriquecimiento ilícito y la estafa política.

domingo, 25 de octubre de 2015

García, problema e imposibilidad

A Alan García no le gana nadie, en el interior del Apra. En primer lugar porque en el Apra de hoy no tiene contendores. Por eso fue consagrado ayer como candidato único de su partido a la presidencia de la República en una “elección” que en el fondo fue una farsa.

Al mismo tiempo, ayer domingo se publicó la encuesta nacional urbano-rural de El Comercio-Ipsos, en la cual se ve que García sigue cuesta abajo en la intención de voto: tenía 11 por ciento en julio; tiene 9 por ciento ahora. En su partido, la aprobación le es unánime. En la opinión pública lo hunde la desaprobación. Es una prueba de que el Apra alanista es un movimiento contrario al sentir ciudadano, a pesar de su ancha presencia en los medios de comunicación.

García no es el único político huérfano de simpatías ciudadanas. Lo acompañan en el dolor Ollanta Humala y Nadine Heredia. El primero tenía 27 por ciento de aprobación en abril de este año, hoy llega a 14 por ciento. La señora Heredia baja de 24 por ciento en abril a 12 por ciento en octubre. Para ellos, en octubre no hay milagros.

La encuesta preguntó a la minoría que apoya a Humala sobre las razones de su aprobación. El 58 por ciento de esa franja se basa en los programas sociales para los pobres y un 19 por ciento de ese sector considera que el régimen esté luchando contra la corrupción.
En cambio, en el vasto campo de los adversos al presidente y su esposa, la primera base de su desaprobación, 52 por ciento, son la inseguridad ciudadana y la delincuencia. La segunda razón crítica, 48 por ciento, es la corrupción en el gobierno.

Otro caído del palto, según la glosada encuesta, es Pedro Cateriano, presidente del Consejo de Ministros. En un mes ha sufrido una hemorragia de siete puntos: tenía 23 por ciento de aprobación en setiembre; obtiene 16 en octubre.

La consulta de El Comercio-Ipsos planteó una pregunta sobre candidatos presidenciales en el caso de que mañana fueran las elecciones. No hay sorpresas, salvo la de que Alejandro Toledo es derribado del cuarto lugar por César Acuña.

Keiko Fujimori encabeza las preferencias con 35 por ciento, con dos puntos más que en julio. Nuestro diario ha publicado, sin embargo, la información sobre una encuesta realizada por encargo castrense, que daría a Keiko Fujimori no 33 por ciento, sino solo 15. Este dato ha caído como una bomba entre los círculos políticos tradicionales.

El Comercio-Ipsos hallan que PPK conserva su nivel, 14 por ciento; García baja dos puntos; Acuña gana dos; Toledo pierde 3; Urresti está en 2 por ciento, igual que Humberto Lay y Verónika Mendoza. Ántero Flores-Aráoz, quien dijo hace meses que durante cinco años se había preparado para ser presidente, flota en uno por ciento.

martes, 13 de octubre de 2015

Alan, el tío de Oropeza

Gerald Oropeza, el joven aprista que vivía como millonario, está preso porque se presume que es narcotraficante. El Apra lo expulsó cuando el personaje fue apresado en Ecuador. Sin embargo, cada día está más claro que él y toda su familia formaban parte de la cúpula partidaria.

El padre de Gerald era dirigente del Apra en San Juan de Lurigancho, y fue asesinado en circunstancias extrañas. La madre, Pilar Consuelo López fue en el 2011 candidata a congresista por el partido de la estrella. La mansión de La Molina de la que Gerald disfrutaba fue decomisada al empresario de televisión José Enrique Crousillat. El gobernador aprista de La Molina la habría entregado a Garry Guanilo Dreyfus en calidad de posesionario. Luego, la residencia fue cedida a Gerald.

¿Por qué? ¿Qué servicios importantes al Estado justificaron ese premio?
Se sabe que los servicios vinieron después. Se ha informado que funcionarios del gobierno de Alan García, como Luis Nava, Secretario de García, y Miguel Facundo Chinguel, presidente entonces de la Comisión de Gracias Presidenciales, emplearon viviendas de la familia Oropeza.

No hay que ser malpensado para considerar que los Oropeza estaban estrechamente vinculados con la cúpula aprista.
Chinguel fingió una compra de tres empresas de Gerald y fue abogado de la familia en varios juicios. En los últimos meses se ha informado que el joven aprista logró para sus empresas de limpieza jugosos contratos con el Estado. Pero eso resulta una bicoca si se compara con el negocio de la droga. Algo más: los elementos químicos para operaciones de limpieza pueden servir para la elaboración de cocaína.

A la luz de esos lazos es posible deducir a quién se refirió Gerald cuando dice en un audio, difundido el domingo 11 en un programa de Canal 2: “¿Te acuerdas de mi tío Alan, no? Ya. Toda su batería está a disposición de nosotros, para cualquier cosita. Tenemos gente por todos lados”.

El protector, el Padrino de los Oropeza, no era, pues, cualquier cosa. Era un hombre con enorme poder y con una red de alto nivel, que inspiraba confianza al joven compañero aprista, prófugo en ese momento.

El Apra ha negado que la alusión “al tío Alan” se refiera a su jefe y candidato presidencial. Habría que preguntarle a Gerald quién es ese tío poderoso y con tantos tentáculos que lo ponían a salvo. Se podría convocar un concurso para ubicar a quién corresponde el retrato hablado del tío mencionado por Gerald. Debe de ser un pez gordo.

miércoles, 7 de octubre de 2015

El billete falso de García

Alan García es un doctor falso y un falso abogado; pero es además un amañado precandidato del Apra a la presidencia de la República. Lo acaban de lanzar sus allegados, que saben que él no tiene contendores en el aprismo, en cuyo seno ya no hay cuadros de categoría, excepto para la corrupción y la retórica hueca. Sus acólitos saben que él les gana, de lejos, a todos.

El hecho de que el partido que fuera de Haya de la Torre, Manuel Seoane, Luis Alberto Sánchez, Antenor Orrego, Ciro Alegría, Magda Portal y Andrés Townsend no tenga nada que ofrecer, salvo García, refleja la honda decadencia ideológica y moral en que el alanismo ha hundido a la otrora poderosa organización.

García mismo, que en su primera campaña presidencial, en 1985, obtuvo, en la primera vuelta, 46 por ciento de los votos, se ha encogido hasta apenas el 5 por ciento de la intención de voto. En aquel proceso, los apristas llenaron el Parlamento con 105 diputados y 30 senadores. Ahora solo tienen cuatro congresistas (cuatro gatos que acaparan televisión y prensa como si fueran ciento).

El doctor bamba que ahora es el precandidato bamba ha sido el causante de esa hecatombe política. Desde su primer periodo sacó las garras, con la estafa de los aviones Mirage, el negociado del tren eléctrico, la matanza de los penales.

De ese primer periodo es el escándalo de los dólares del Mercado Único de Cambio (dólares MUC), que sirvieron para que muchos compañeros y asociados compraran billetes verdes a precio estatal y los vendieran luego a precio alto en el mercado libre. De ese faenón surgieron millonarios, miembros del Apra ¡qué casualidad!

De ese ejercicio presidencial de García proviene su primer crimen económico: elevó la inflación a cifras astronómicas y convirtió el sol peruano en moneda irrisoria, que tuvo que ser reemplazada por el inti.

Después han venido la venta a una empresa peruanochilena, a precio de regalo, del campo de aviación civil de Collique y del terreno del Ministerio de Educación, así como la venta de indulgencias a favor de narcos y otros malhechores y el control del Poder Judicial.
Entre sus culpas por pagar figuran ahora sus vínculos con la mafia corrupta de Brasil.

García ha montado la farsa de unas elecciones internas del Apra para elegir el candidato a la presidencia de la República. No se necesita ser brujo para saber que el resultado ya está acordado en la cúpula partidaria, y que para garantizar su pureza estará alerta una manada de búfalos, armados de garrotes, navajas y pistolas. Al final, el gran dictador podrá cantar: “Pero sigo siendo el rey”.

viernes, 2 de octubre de 2015

La prosa de la prensa

Ayer se celebró el Día del Periodista, establecido en homenaje al “Diario de Lima”, un cotidiano que apareció el 1 de octubre de 1790 bajo la dirección del español Francisco Cabello y Mesa, quien firmaba con el seudónimo de Jaime Bausate y Mesa.

Ese periódico temprano tenía rasgos de audacia. En primer lugar, estaba cercano a la filosofía progresista de la Ilustración y no ejerció la adulación al virrey y a la corona que distinguía a publicaciones de la época en otras latitudes. También su público era novedoso: entre sus suscritores contaba Miquita Villegas, La Perricholi. Todo parece indicar que el gobierno virreinal hizo desaparecer el diario. Bausate escapó a la Argentina, donde repitió la hazaña de fundar un diario.

En todo caso, el osado hombre de prensa fue precursor de las mejores virtudes del mejor periodismo: la independencia frente al poder y el amor por la verdad. Lo dice Raúl Porras Barrenechea, en su insuperada historia de los primeros cien años de periodismo en el Perú, escrita para los alumnos de la Universidad Popular “González Prada” y publicada en su edición del centenario de la independencia por la revista Mundial. Porras tenía entonces 24 años de edad.

Jorge Basadre me contó que ese trabajo se construyó cuando Porras y él trabajaban en la Biblioteca Nacional, ordenando y catalogando periódicos que estaban arrumbados y descuidados debido a que la soldadesca chilena había paseado sus caballos sobre los tesoros escritos. Con su letra pequeñita, Porras acumuló datos y analizó etapas y personajes de nuestro periodismo.

-¿Por qué esa letra tan menuda que se ve en la biblioteca que Porras donó a la Biblioteca? pregunté a Basadre.

Me respondió:
-Éramos pobres y teníamos que ahorrar en fichas de lectura.
Las páginas de Porras se nutren en las fuentes y en la lectura severa y minuciosa, animada por el humor. Hay en ellas material que debe ser aprovechado por los periodistas jóvenes.

Pero hay un problema. Los nuevos periodistas –no todos, por suerte– no leen. Creen que basta con Internet, la televisión y la radio. La generación de Porras, nacido en 1897, y la de Basadre, nacido en 1903, es llamada la Generación del Centenario. También podría ser denominada la generación de los Jóvenes que leían. Es también la generación de José Carlos Mariátegui, de Víctor Raúl Haya de la Torre, de Luis Alberto Sánchez.

Porras pinta en su historia un periodismo valiente, rico en sátiras y riñas, plagado de ligerezas. Al periodismo peruano lo redime, sentenció, su amor por la libertad.