Considera la gran teórica que “hoy la frontera entre izquierda y derecha ya no significa gran cosa debido a que los partidos de izquierda se han desplazado tanto al centro que las diferencias fundamentales desaparecieron entre las políticas de un partido de centroderecha y otro de centroizquierda”.
Es esta una estimación crítica de la socialdemocracia. El Apra retrata esa quiebra.
Mouffe prefiere hablar de repensar la izquierda. Podemos y Syrisa, dice, quieren terminar con la hegemonía del neoliberalismo por medio de la lucha democrática. “Esa es la gran diferencia con la izquierda radical que existía antes, lo cual no se postulaba como un partido de poder sino de denuncia”.
“Hoy, yo diría que debemos primero recuperar la democracia porque perdimos muchas conquistas. Nuestras sociedades actuales son post democráticas. Continúan presentándose como democráticas pero, en realidad, la mayoría de las decisiones importantes se toman fuera del Parlamento. La democracia es una suerte de fantasma. Por ello debemos recuperar la democracia y, luego, radicalizarla. Estamos entonces en una situación mucho más grave que hace tres décadas.”
En suma, Chantal Mouffe propone un reformismo radical. Lo cual me hace recordar una idea expuesta por Lenin, allá por 1916, en carta a la revolucionaria Inessa Armand: no hay que rechazar las reformas, sino apoyarlas, pero sin olvidar la reivindicación mayor: el cambio de sistema, el socialismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario