El pueblo griego demostró ayer su coraje y su conciencia al decir no, con 61 por ciento de sus votos, al programa de recortes sociales que los financieros europeos le querían imponer. Los griegos habían elegido el gobierno izquierdista de Alexis Tsipras con 34 por ciento. En la jornada de ayer duplicaron esa voluntad.
El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Central Europeo habían amenazado con castigar a Grecia con terminar de arruinarla si no aceptaba el programa antisocial y antinacional que le proponía.
El diario español El Mundo publicó el sábado 4 de julio una reveladora y aleccionadora entrevista con Yanis Varufakis, el ministro de Economía griego, quien es un economista notable. La prensa mundial manejada por el poder mediático neoliberal ha tratado de presentarlo como un irresponsable.
Varufakis contó a El Mundo: “Durante mi primera semana como ministro me reuní con el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, y ya entonces me dejó muy claro que solo teníamos dos opciones: o firmábamos el acuerdo que el anterior Gobierno había aceptado o pondrían fin al programa de ayudas.”
Suprimir esas ayudas, obligaba a cerrar los bancos de Grecia. El plan era acabar con un Gobierno que no se dejaba chantajear. Ahora es más difícil traerse abajo un régimen que tiene el apoyo de 61 por ciento de los ciudadanos, sobre todo de los más pobres y de los jóvenes.
Precisa el ministro: “Dado que nos planteaban un ultimátum, dejamos la respuesta final en manos del pueblo griego.”
Allí se desnudó el miedo que la gran finanza le tiene a la democracia. Narra Varufakis:
“Ya en el Eurogrupo del 27 de junio me dijeron claramente y sin paliativos que la propuesta de acuerdo era un asunto muy complicado para dejar la decisión final en manos del pueblo griego. Eso, permítame que se lo diga, es un ataque gigantesco a la democracia. Democracia, se lo recuerdo, es un sistema en el que la gente normal toma decisiones muy complejas. Europa, el lugar que inventó la democracia, se ha convertido casi sin que nos diéramos cuenta en enemiga de la democracia.”
Recurrir al voto popular fue un acierto táctico y un riesgo calculado. Hasta el sábado se preveía un empate. Pero el ministro expresó ese día a El Mundo: “Si gana el ‘no’, y a pesar de las amenazas con las que están tratando de condicionar el voto, Tsipras irá rápidamente a Bruselas, llegará a un acuerdo y los bancos abrirán”.
Eso se ve venir. Angela Merkel, canciller de Alemania, y François Hollande, presidente de Francia, han convocado una reunión de jefes de Estado de Europa para estudiar las consecuencias del voto en Grecia.
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