Fui el viernes a la Feria del Libro en busca de dos textos que me parecen imprescindibles: la Encíclica Laudato Si’ (Alabado Seas) del Papa Francisco y Tout peut changer (Todo puede cambiar), de la economista canadiense Naomi Klein, la autora de La estrategia del choc, que en el 2007 pronosticó la catástrofe global que iba a estallar en el 2008.
Tuve suerte en cuanto a la Encíclica ambiental del Sumo Pontífice. Las madres paulinas tienen en su tienda de Editorial San Pablo un fuerte lote de ejemplares, en edición sencillo y primorosa, ¡a 7.20 soles el ejemplar!
Francia tiene en la Feria un pabellón rico y variado de ediciones tanto en francés como en español, pero el libro de la señora Klein está ausente, quizá por su sello rebelde. Con todo, hay ahí textos apasionantes. Por ejemplo, una edición reciente de Peregrinaciones de una paria de Flora Tristán.
Acerca de Flora hallé y adquirí en un anaquel francés, en edición en español de Océano, el sustancial libro Flora Tristán. Pionera, revolucionaria y aventurera del siglo XIX de Evelyne Bloch-Dano. Son 350 páginas ricas en historia e ideas. El capítulo sobre la Unión Obrera impulsada por esa mujer extraordinaria demuestra que ella superó la etapa artesanal de la organización proletaria y echó las bases del sindicalismo moderno, a la par que reivindicó los derechos de la mujer.
Descendiente de aristócratas y obligada a trabajar como obrera y a sufrir maltratos conyugales, esta abuela de Gauguin supo elevarse a alturas revolucionarias y a dimensión internacionalista que Marx y Engels celebraron. No en vano en el Manifiesto Comunista estamparon su lema: Proletarios de todos los países, uníos!
En cuanto a Naomi Klein hay que decir que la historia sigue dándole la razón. La crisis griega y su “solución” penosa demuestran hasta qué punto es correcta su tesis de que el capitalismo contemporáneo genera shocks que arruinan a la más pobres y enriquecen a los más ricos.
En su libro nuevo, sobre la crisis ambiental, coincide Klein por adelantado con el Papa Francisco. En entrevista con ella publicada el 25 de marzo por Le Nouvel Observateur recordó que la catástrofe provocada por el huracán Katrina de Nueva Orleáns le mostró las entrañas de un apartheid social. Los estragos los sufrían los pobres. Los ricos amasaban fortuna con la desgracia.
Todo puede cambiar, dice la autora, “es mi respuesta a lo que he escuchado cuando recorría el mundo durante la promoción de La estrategia global. La derecha se sirve de las crisis de una manera que hace a nuestros sociedades todavía más vulnerables ante choques futuros.”
Naomi Klein, sostiene, como el Papa, que la justicia es el santo remedio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario